El chantaje emocional de los niños
El universo de las emociones muestra matices diversos y variados. Para empezar, existe una gran diferencia entre el modo de entender el mundo de un niño y el modo de entender la realidad por parte de un adulto. Pues bien, a veces, los niños son expertos en hacer chantaje emocional a sus padres con frases tan destructivas en apariencia como “ya no te quiero”. La realidad es que el adulto debe actuar siempre como tal y no dejarse influir por ese tipo de comentarios que el niño no siente en realidad.

Los padres siempre deben mantener la autoridad, es decir, el niño debe de tener claro que en casa manda papá y mamá y que no siempre podrá salirse con la suya. Aquellos padres que siempre ceden ante cualquier capricho del niño conseguirán que a largo plazo, ese niño se convierta en un adulto con una tolerancia nula hacia la frustración y hacia el no.

Los padres deben castigar a los niños cuando no se han comportado de la forma adecuada. Hablar con ellos para que aprendan a reflexionar sobre sus actos y sean conscientes de las consecuencias que tiene cada hecho y cada palabra. El chantaje emocional no sólo se produce en la infancia sino que también puede darse en el seno de la pareja. Incluso, en algunas ocasiones, puede ser que se produzca la situación contraria y sea la madre, por ejemplo, la que comete chantaje psicológico con su hijo.

Generalmente, se trata de un acto que se realiza a nivel inconsciente y que esconde una clara necesidad de recibir afecto. A a hora de educar a un niño es importante que cada uno sepa cuál es su rol. Es decir, los padres deben serlo siempre y en cualquier circunstancia.