El pecho y la lactancia
La lactancia materna es tan importante como prioritaria para la alimentación durante los primeros meses de nuestro bebé. Si eres madre primeriza o estás pasando por algunas dificultades con la lactancia del bebé, aquí despejamos todas tus dudas y te preparamos para estar en las mejores condiciones.

Si por alguna razón comienza a sentir dolores y molestias durante la lactancia, específicamente en los pezones, entonces lo más recomendable es que vaya a ver a tu médico. No ignores ni dejes pasar el momento, pues a veces eso sería peor. Sin embargo, si esto sucede durante los primeros días después del parto, ten en cuenta que es normal, pues todo el cuerpo ha sufrido los movimientos bruscos del parto y es un proceso normal el sentir dolor, presión, inflamación e incluso hipersensibilidad.

Por otro lado, ten mucho cuidado con algunos bultos que pueden aparecer extrañamente alrededor de la aureola del pezón, ya que puede correr el riesgo de contraer mastitis y esto puede ser más que doloroso debido a la inflamación que se origina en la mama (la mastitis puede ser detectada en sus inicios por el rubor y el calor anormal que se siente en las mamas).

Asimismo, también se recomienda no exagerar en la frecuencia de la lactancia materna. Si bien es cierto, los primeros meses son de vital importancia para la salud del bebé, recuerda que todo en exceso nunca es bueno. Hay que saber controlar la rutina de alimentación brindándole al bebé una alimentación organizada. Para un adecuado proceso de lactancia materna también es aconsejable beber mucha agua y recibir una dieta saludable durante los primeros meses después del parto. La piel del pecho debe estar bien hidratada.