Embarazos con la crisis
Muchas parejas se plantean incrementar la familia en tiempos de crisis. Se da el caso de que uno de los dos se encuentra sin trabajo. La falta de ingresos económicos puede repercutir seriamente en el seno familiar pero tiene sus ventajas porque emplearás una dedicación completa a la crianza del bebé. Y en la mayoría de las circunstancias disponer de tiempo para el hogar y los pequeños retoños también significa ahorro.

El embarazo como parte del desarrollo natural de una mujer no termina de cuajar en la cultura empresarial. Por eso las principales preocupaciones de la mujer embarazada son la maternidad y la conciliación laboral.

Tema laboral. Las cifras son preocupantes… Un número significativo de mujeres han sido despedidas estando embarazadas o durante su baja maternal y esto actualmente es legalmente imposible ¡Es alarmante el nivel de desconocimiento de las empresas en materia de derechos laborales!
A pesar de que en la práctica ocurre con frecuencia, el empresario tampoco puede impedirte cambiar de puesto si éste supone un riesgo para ti o el feto.

Ajuar básico. Deberás pensar en las verdaderas necesidades del bebé para proveerte de todo lo necesario que obligatoriamente ha de contar con el componente de “ser práctico”. La ropita bebé, la habitación del bebé, los utensilios para la alimentación y la higiene y los artículos de paseo y transporte pueden ser prestados, lo que supone un ahorro considerable, o comprados en tiendas de segunda mano.

Gastos. Existen soluciones para hacer frente a los gastos que acarrean las hipotecas y los créditos bancarios. Y es que en el caso de que estés embarazada tu situación se torna más precaria por lo que puedes acudir a una de las muchas entidades privadas que realizan lo que se denomina reunificación de deudas: Consiste en sumar el importe de todas tus facturas y reunirlo en un único pago mensual de menor cuantía. A cambio se incrementa el número de cuotas y el tipo de interés es más alto.