Enfrentarse a miedos o temores
Los temores o miedos de un niño suelen estar relacionados con algunos sucesos inexplicables o con alguna vivencia que le ha impresionado. Los miedos pueden surgir de repente. Esta repentina sensación de inseguridad puede estremecer de manera consciente e inconsciente al niño. Hay muchos casos en los que el pequeño ha sufrido diferentes abusos, o ha experimentado algún trauma físico o mental que ha conseguido generar una psicosis del miedo.

El origen de esta psicosis es, generalmente, muy arraigada y sólo suele ser revelada si el niño se encuentra en una situación donde se siente seguro y a salvo de cualquier tipo de peligro o abuso. Es muy importante ayudar al niño a superar sus temores. La risa, ayuda a la recuperación natural de la emoción, ya que drena el miedo y los prejuicios al mismo tiempo. Debes conseguir que el pequeño se ría durante sus juegos ya que es la mejor forma de hacer frente a ese estrés.

El niño debe salir de esos miedos por su propio esfuerzo. Los padres o tutores debéis trabajar con mucha fuerza psicológica para que el pequeño salga de este problema. Si se siente seguro contigo, será capaz de hacerse más fuerte gracias a esa protección que nota por tu parte.

Estar a gusto y cómodo con vosotros o con amigos, será la mejor medicina que un niño con miedos pueda recibir. La inseguridad irá desapareciendo poco a poco de subconsciente y el pequeño volverá a su estado natural, siendo consciente de que ha superado un pequeño desafío.