Enseñar a conservar los juguetes
Enseñar a los niños a conservar los juguetes es algo fundamental para su educación, pero además es importante para evitar riesgos, pues un juguete deteriorado o en mal estado puede convertirse en un elemento peligroso para los más pequeños de la casa. Antes de comprar un juguete, como padres responsables debemos verificar que cumple todos los requisitos legales exigidos en cuanto a garantías de seguridad y comprobar que se recomienda para la edad del niño. Pero además debemos enseñarles a mantenerlo en buen estado. Después de jugar, ordenar y guardar las cosas en su sitio es un hábito que tiene que ir aprendiendo para su formación. En ese sentido, mantener los juguetes ordenados es primordial y facilitarles todos los medios posibles para conseguirlo.

Un juguete utilizado correctamente es un juguete seguro. Normalmente la durabilidad depende del uso correcto que hagan los niños de ellos, pero los adultos deben inculcarles la necesidad de conservarlos siempre en el mejor estado posible y así como limpiarlos cuando se caen al suelo, se manchan y se ensucian. La limpieza debe ser especial en el caso de los bebés, que tiene por costumbre llevarse las cosas a la boca, y eso supone una fuente importante de gérmenes.

En el caso de los juegos de madera o plástico se pueden lavar con agua y jabón, pero debemos procurar que no queden restos de agua en su interior. El polvo de los peluches o muñecos de lana se elimina completamente si los ponemos en la lavadora. Un buen consejo para los peluches es guardarlos en una bolsa de nailon con un puñado de bicarbonato. Estos son algunos de los consejos para padres y madres:

• Para que los niños mantengan una actitud de cuidado y respeto por sus cosas, los padres deben dar ejemplo.
• Controlar de forma periódica los juguetes, comprobar que todas las piezas estén bien firmes y unidas, que no haya nada roto o deteriorado que puedan ser peligroso.
• Verificar el estado de las pilas o baterías en los juguetes electrónicos y comprobar la firmeza de la tapa que las protege para que los niños no puedan quitarlas.
• Enseñar desde que son pequeños a jugar despacio y los juguetes de uno en uno.
• Disponer de un sitio para guardar todos los juguetes de una forma ordenada.
• Lavarlos a menudo todos los juguetes que utiliza con los productos adecuados.
• Retirar o reparar los juguetes que presenten posibles riesgos en su uso.
• Mostrarle lo bonito que es compartir sus juguetes con otros niños.