Enseñar a los niños a comer verduras
Es natural que los niños prefieran unos sabores antes que otros porque es algo que también sucede en la etapa adulta. Sin embargo, está claro que una alimentación adecauda es fuente de salud y bienestar, por tanto, nada mejor que educar a los peques en la importancia de disfrutar del sabor de los alimentos y apostar por aquellos que merecen la pena dejando de lado todo aquello que puede resultar perjudicial a largo plazo. Por ejemplo, es mejor no abusar de la bollería industrial ni mucho menos de la comida rápida.

En general, los niños desde que son pequeños pueden mostrar cierto rechazo hacia las verduras. Tal vez disfrutan con la ensalada, sin embargo, seguramente puede que no quieran comer espinacas, borraja o cardo. ¿Qué hacer entonces? ¿Cómo lograr que los niños lleguen a comer de todo con total normalidad?

En primer lugar, más allá de que muchos niños se quedan a comer en el comedor escolar cuando acuden al colegio, conviene precisar que es una tarea de los padres el hecho de enseñarle a comer a su hijo. Por ello, desde temprana edad es importante ir introduciendo nuevos alimentos en el menú del niño con total normalidad y además, explicarle exactamente qué es lo que está comiendo.

Por ello, conviene no camuflar los alimentos, es decir, no poner siempre la verdura en puré por ejemplo. Sino que el niño, debe acostumbrarse a la textura de la verdura y a su color verde. Además, también es bueno comer en familia y que los niños puedan imitar los mismos hábitos de alimentación que ven en sus padres. Por otro lado, los padres deben tener paciencia porque el niño también necesita un periodo de adaptación para irse acostumbrando a la novedad de las comidas.