Epilepsia y meningitis en los niños
Aunque la meningitis es poco común, la epilepsia afecta a aproximadamente una de cada 200 personas. Los síntomas más comunes en los niños son las convulsiones y la fiebre alta, pero esto significa necesariamente que el pequeño sea epiléptico. La epilepsia es una tendencia a tener convulsiones (también llamados ataques o convulsiones), que son explosiones de actividad eléctrica anormal en el cerebro.

Con un buen tratamiento la mayoría de los niños crecen sin problemas. Existen diferentes tipos de epilepsia que se diferencian por el tipo de ataque que conllevan. Estos tipos, pueden ser:

– Ausencia de ataque: falta repentina de movimiento, aparición de una expresión aturdida y finalmente recuperación completa en pocos segundos.
– Grandes ataques: se produce la pérdida del conocimiento repentino, los brazos y las piernas se quedan rígidos, comienzan las contracciones y se puede llegar a orina encima. Poco a poco se produce el retorno gradual a la conciencia.

La meningitis es una inflamación de los tejidos que cubren el cerebro. Es una patología muy grave, y debe ser tratada inmediatamente. Dirígete a urgencias si crees que el niño puede tener este problema. Los síntomas más habituales son:

– Fiebre
– Apatía y somnolencia o irritabilidad repentina. Inquietud.
– Empeoramiento repentino de su salud después de haber tenido recientemente una enfermedad infecciosa como el sarampión o las paperas
– Vómitos
– Pérdida del apetito
– Dolor de cabeza o, en los bebés ligeramente abombamiento de la fontanela
– No poder doblar el cuello hacia delante
– Convulsiones

Ante cualquier duda, consulta con tu médico, ya que es la persona indicada para explicarte algo más obre estas dos enfermedades.