Guardar reposo en el embarazo
En muchas ocasiones, guardar reposo durante el embarazo es necesario para asegurarte de que la salud de tu bebé será óptima y tener menos riesgo de complicaciones. Siempre es difícil hacerse a la idea cuando te dicen que debes quedarte en casa tranquilita ya que es posible que tengas todavía muchos meses por delante, pero lo primero es la salud de tu bebé, eso debes tenerlo claro, así que no debe importante el aburrimiento o la incomodidad de tener que estar varios meses o semanas en la cama o en el sofá.

El reposo puede ser absoluto, que es cuando estás siempre en la cama y únicamente puedes salir de ella para ir al baño, o el relativo, que es cuando puedes levantarte y estar en el sofá o comer en la mesa pero nunca hacer cualquier labor del hogar ni salir a la calle a no ser que sea para una visita médica. Después hay también otro tipo que no está considerado reposo pero sí que según tu caso pueden recomendarte que no realices determinadas actividades que requieran un esfuerzo físico o que te causen estrés pero que puedes seguir saliendo a la calle e incluso hasta trabajar, aunque esto último según el caso.

Una gran parte de las mujeres necesitan algún tipo de reposo durante los primeros meses de embarazo o durante los último, aunque también es cierto que hay mujeres que tienen que pasarse los 9 meses de embarazo en la cama. Las causas para que tu médico te mande un tipo de reposo u otro pueden ser muy variadas, como por ejemplo sangrados, placenta previa, crecimiento intrauterino retardado… es muy importante que tu ginecólogo te explique bien tu caso y que sepas por qué es necesario el reposo ya que entendiéndolo todo lo llevarás mucho mejor.

Lo más importante es que no te agobies si te dicen que debes guardar reposo ya que es una situación temporal y, lo más importante, es por el bien de tu bebé. No te obsesiones ya que si cumples el reposo no tiene por qué surgir ninguna complicación. Lo ideal es que puedas hablar con otras mujeres que hayan pasado por lo mismo que tú para que te cuenten qué hacían ellas para llevarlo mejor. Aunque sean varios meses y te parezcan una eternidad, sin duda todo eso no te habrá parecido nada cuando por fin tengas a tu bebé en brazos y todo salga bien.