Habilidades sociales del niño
El desarrollo y el crecimiento de un niño puede ser interpretado desde diferentes puntos de vista e implica diversos matices. Por tanto, la persona es un todo integral. Por ejemplo, no se debe perder de vista la importancia de las habilidades sociales dentro del carácter relacional de la persona. En la medida en que un niño logre desarrollar la empatía, la simpatía, la confianza y la naturalidad podrá establecer lazos saludables de amistad con otros niños y con otros compañeros de colegio.

Algunos padres se preocupan en exceso por la timidez de un niño. Lo cierto es que la timidez no es ningún problema, simplemente, una cualidad del carácter que muestra que cada persona tiene un ritmo diferente a la hora de relacionarse con los demás. Por ello, tampoco es bueno presionar al niño con este tema ni repetirle continuamente que es tímido porque poner etiquetas a las personas no ayuda en nada. Al final, la mayoría de la gente termina creyendo aquello que otros le hacen creer de sí misma.

Para fortalecer las habilidades sociales del niño, los padres también deben mostrar iniciativas positivas en este sentido. Por ejemplo, animar al peque a que invite a otros amigos a casa para hacer algún plan como ver una película en dvd o merendar el sábado por la tarde. Del mismo modo, también se debe animar al niño a hacer cosas nuevas más allá del temor inicial que puedan producirle. Es importante ver todo en positivo y darle confianza al niño.

Las habilidades sociales son muchas y muy variadas y pueden darse en diversos grados. En cierto modo, habilidades sociales y autoestima van de la mano porque en la medida en que un niño se quiere a sí mismo, también tiene el carisma necesario para ser interesante ante los demás.