Infecciones de orina durante el embarazo
Se calcula que un 7% de las mujeres embarazadas tienen alguna infección de orina durante los meses de gestación, y es que el aumento de las hormonas durante este tiempo hace que el trabajo del riñón sea más lento y la vejiga se vea más comprimida por el peso del útero, lo que provoca que sea mucho más fácil coger una infección.

Estas infecciones pueden afectar de forma negativa al embarazo, así que es muy importante que tengas mucho cuidado y que las detectes en cuanto aparezcan ya que si te tratan de forma adecuada se solucionará rápidamente y no habrá ningún riesgo ni para ti ni para tu bebé. Te dejo toda la información necesaria sobre infecciones urinarias en el embarazo:

– Aumentan el riesgo de parto prematuro y pueden causar graves problemas, así que fíjate siempre en el color de la orina por si detectas algún cambio, además de fijarte en si notas alguna molestia cuando te sientas.

– A veces resulta difícil detectarla ya que durante el embarazo las mujeres orinan mucho más, pero si ves que tienes algunos de los síntomas no dudes en acudir a tu médico.

– Las infecciones más frecuentes durante el embarazo son la bacteriuria asintomática (no tiene síntomas así que es muy importante que te hagas análisis de vez en cuando), cistitis (es la más fácil de detectar ya que te irritas al orinar y cuando orinas da la sensación de que no has vaciado la vejiga) y la pielonefritis (puede llegar a provocar una infección renal y la detectas con molestias al orinar, con fiebre y escalofríos).

Hay varias cosas que puedes hacer para evitar una infección de orina, así que toma nota y ayuda a prevenirlas:

– Bebe mucho líquido y come muchas frutas y verduras que tengan vitamina C. El zumo de arándanos es muy bueno para prevenirla.

– La zona genital tiene que estar siempre totalmente limpia. Utiliza jabón suave y agua pero evita productos especiales para esa zona y jabones fuertes. No te des duchas vaginales.

– Cuando hagas de vientre, límpiate de delante hacia atrás para evitar que los microbios del recto lleguen a la vejiga.

– Nunca te aguantes las ganas de ir a orinar. Estés donde estés busca siempre un lugar en el que puedas hacerlo.

– Cuando tengas relaciones sexuales, al acabar límpiate bien la zona genial y orina.

– Sécate muy bien la zona y procura que nunca esté húmeda. Si vas a la piscina o a la playa, cámbiate el bañador en cuanto salgas del agua.