La bibliopiscina en verano
Llegan las vacaciones de verano. Y durante los meses de calor la piscina se convierte en un lugar excelente para disfrutar del tiempo de ocio, de las horas del sol y del descanso. En relación con la piscina, destaca una iniciativa positiva y es que en verano, la bibliopiscina se convierte en el complemento perfecto al agua. La realidad es que se trata de una iniciativa que merece la pena y con la que se pretende fomentar el hábito de la lectura en los más pequeños de la casa.

La bibliopiscina se convierte en una buena opción para todos aquellos padres y madres que acompañan a sus hijos a la piscina pero también lo es para los niños que pueden tener acceso de una forma lúdica y divertida a títulos infantiles con los que pasar un buen rato en una tarde de verano.

Además, se trata de un momento especial en el que padres e hijos pueden leer en común ya que los niños siempre actúan por imitación, es decir, toman como modelo los comportamientos que ven en sus padres. Hoy día, uno de los objetivos de cualquier biblioteca es acercarse al público infantil para llevar el arte de los libros a los niños. Por este motivo, también se promueven actividades tan excelentes como los cuentacuentos.

Durante el verano, los libros también llegan a la piscina como una forma de ocio tan plena como la propia natación. No se trata de que los niños pasen muchas horas delante de los libros, con un rato es más que suficiente para que sigan en contacto con algún tipo de hábito intelectual a lo largo del verano. Para los niños es bueno elegir libros cuya temática esté adaptada a la mentalidad infantil y que tengan letra grande y fotografías amplias.