La celebración de la Primera Comunión
El mes de mayo es un mes muy especial para aquellos niños que tienen nueve años o están a punto de cumplirlos ya que celebran su Primera Comunión. Una celebración muy tradicional dentro de la religión católica. No debemos olvidar que los valores religiosos también entran dentro de la formación que muchos padres deciden dar a sus hijos. De hecho, son muchos los niños que acuden a colegios religiosos cada día a clase y asisten a clases de religión.

La celebración de la Primera Comunión es especial para los niños que se sienten protagonistas de este día tan especial en el que las niñas se sienten prácticamente unas princesas gracias a sus vestidos. Y los chicos, también visten un look muy diferente al habitual dado lo emotivo del momento. Pero para los niños, la Primera Comunión está más vinculada con todo lo externo que ello implica, es decir, regalos, banquete y demás detalles. Que con lo que de verdad significa celebrar este día desde un punto de vista espiritual y religioso.

En un momento de crisis económica, la Primera Comunión se convierte en un gasto, a veces, imposible de asumir para aquellas familias que apuestan por el ahorro como una forma de vida. Lo mejor de todo es pensar que no es necesario celebrar un gran banquete en un restaurante para que el niño se sienta especial. Es decir, cada uno debe de celebrar este día en base a sus posibilidades y a sus circunstancias económicas.

Por otra parte, y teniendo en cuenta que el niño recibe tantos regalos con motivo de este día, es positivo que reciba obsequios prácticos y útiles que pueda aprovechar de forma adecuada en un futuro inmediato. De lo contrario, se puede caer en un materialismo sin demasiado sentido.