La disciplina y los niños
Aprender de manera efectiva disciplinar a un hijo es una habilidad importante que todos los padres necesitan aprender. Disciplina no significa castigo. La disciplina tiene que ver directamente con la enseñanza, y consiste en enseñar a tu hijo lo que está mal, así cómo respetar los derechos de los demás, qué comportamientos son aceptables y cuáles no. Esto se debe realizar para que el niño se desarrolle de manera segura y esté seguro de sí mismo, a la vez que se sienta querido.

Si tienes dificultades para disciplinar a tu hijo, es importante recordar que no lo estás haciendo todo mal. Todos los niños son diferentes y tienen diferentes temperamentos y niveles de desarrollo. Un estilo disciplinario puede funcionar con un niño, mientras que con otro nada de nada. Debes entender que la forma en la que te comportas al disciplinar a tu hijo te ayudará a determinar cómo tu hijo va a actuar o comportarse en el futuro.

Si intentas disciplinar a un niño con gritos, él finalmente actuará de esa misma forma cada vez que quiera conseguir algo. Si eres firme y consistente en tu forma de enseñar, el pequeño irá aprendiendo la forma de comportarse. El pequeño de la casa debe darse cuenta de que no vale la pena luchar tanto, cuando finalmente tendrá que hacer lo que le estás diciendo ya que lo haces por su bien.

Se constante en tus métodos de disciplina y en la forma de castigarle si finalmente no da su brazo a torcer. Es normal que los niños te pongan a prueba, por lo que no debes ser débil y flaquear ante una carita preciosa que te mira con ojos tiernos pero que no quiere hacer lo que le estás diciendo.