La fantasía infantil refuerza la felicidad de los peques
Los niños tienen mucha imaginación tanto que a veces, tienen dificultades para diferenciar aquello que es real de aquello que simplemente está en la realidad de sus sueños o de sus deseos. La fantasía es una capacidad fantástica, por ello, nada mejor que aprender a reforzarla desde los primeros años de vida. Un niño que sueña y que tiene fantasía tiene ya un punto a su favor a la hora de lograr la felicidad. Por el contrario, un niño triste y que no sonríe tiene algo que le preocupa y que no le hace sentir bien.

Además, en muchas ocasiones, la fantasía es un vehículo de escape fantástico para dejar de lado los problemas y preocupaciones de la realidad. Los niños también tienen temas que les preocupan, por ello, no conviene infravalorar estas cuestiones. Es importante hablar con los niños e intentar conocerles. Ir más allá de la apariencia que a veces, oculta una realidad diferente.

La fantasía infantil se desarrolla a través de diferentes medios. Por ejemplo, a través de la lectura. Por ello, es positivo que los peques lean libros recomendados para su edad. Pero además, el cine también es un medio de entretenimiento ideal para disfrutar en familia. Todo el arte en general se convierte en un verdadero regalo.

A la hora de potenciar la fantasía infantil también es bueno que los padres hablen mucho con sus hijos. Que tengan la capacidad de responder a todas las preguntas, por ilógicas que puedan parecer a simple vista. Los niños se preguntan el por qué de todo pero a veces, los padres matan la curiosidad infantil con algo tan evidente como la falta de paciencia.