La importancia de los sentidos
Tu recién nacido navega el mundo usando sus cinco sentidos. La exploraciones sensoriales del bebé son constantes; estará fascinado con la cara de papá, se tranquilizará con un sonido, etc. Mantener cosas interesantes cerca del bebé para que las pueda explorar puede producirle un montón de sensaciones que le ayudarán en su desarrollo. Las posibilidades son infinitas cuando hay todo un mundo por descubrir.

El pequeño, comenzará a nutrirse de abrazos muy pronto. El tacto tiene el poder increíble de comunicar amor, así como de calma e incluso de protección. Diferentes investigaciones demuestran que los bebés que son acariciados amorosamente, no enferman tanto y lloran con menos frecuencia. Los bebés prematuros que reciben masajes crecen y se desarrollan más rápido que los bebés que no lo son.

El sentido del gusto también es verdaderamente importante ya que el paladar de tu bebé comenzará a desarrollarse mucho antes de su nacimiento. La boca empieza a formarse en el útero. Diferentes sabores de la dieta de mamá, se transmiten al bebé a través del líquido amniótico, y luego a través de la leche materna una vez que nazca. Estudios recientes demuestran que los niños a los que les encantan determinadas comidas, deben esta elección a la ingesta de alimentos por parte de la madre cuando estaba embarazada o mientras le daba el pecho al bebé.

Tampoco podemos olvidarnos del oído. Este sentido está bien desarrollado al nacer pero los pequeños prefieren no escuchar voces altas. Durante el primer año de audición este sentido se agudiza y aprenderá a rastrear los sonidos. Durante los tres primeros meses, sólo atenderá a los sonidos que tiene en frente.