La manzanilla y las embarazadas
Es curioso como muchas mujeres embarazadas, comienzan a anhelar alimentos que nunca antes han comido o como empiezan a detestar aquellos que tanto les gustaban. Siempre han existido advertencias médicas en torno a la ingesta de algunos alimentos cuando se está embarazada, ya que, algunos pueden dañar al feto o a la madre. Es por esto que algunos médicos restringen el consumo de algunos alimentos y sobre todo bebidas.

También existen otros alimentos y bebidas que son muy recomendables, como es el caso de la manzanilla. Esta hierba tiene propiedades calmantes y por lo tanto, ayuda a proteger a las mujeres embarazadas, y al bebé. La mayoría de las futuras mamás tienden a sufrir náuseas, diarrea y malestar estomacal. Una taza de manzanilla caliente puede aliviar y calmar los dolores de estómago que causan las diarreas y los vómitos.

La manzanilla también se puede utilizar en forma de aceites esenciales. En este caso, el aceite puede ser mezclado con almendras o con aceite de oliva. Esta mezcla se debe utilizar para realizar masajes en los pies y la espalda. También se puede utilizar en las sienes antes de dormir por las noches si la mamá estuviera un poco “revuelta”. Vierte unas gotas de aceite de manzanilla en el agua del baño y disfruta de una intensa relajación que reducirá tu estrés y los dolores.

Remoja tus pies en agua con manzanilla durante unos minutos antes de irte a dormir. Esto aliviará el dolor y la hinchazón. Aunque te hayamos explicado un montón de beneficios, lo mejor es que consultes con tu médico antes de ponerte a ingerir cualquier tipo de hierba. Recuerda que el uso excesivo puede producir algunos problemas al feto. Siempre, debes consultar con tu médico.