La meditación y los niños
Uno de los motivos principales por el que los pequeños de la casa pueden convertirse en personitas verdaderamente irritables es, el estrés. Cuando un niño tiene estrés, sus niveles de tolerancia y de atención se ven muy reducidos, por lo que el día a día puede ser bastante difícil de llevar. Puedse tratar de eliminar el estrés de tu hijo a través de diferentes maneras, pero la mayoría de ellas son remedios sólo temporales.

La mejor manera de ayudar a tu hijo es enseñándole a manejar su propio estrés, lo que le dará la capacidad de ayudarse a sí mismo cada vez que se sienta estresado. Una manera de enseñarles es, mediante la meditación. Aunque la meditación no suena como algo que haya que enseñar a los niños, en realidad es una gran herramienta para que obtengan más beneficios de su día a día.

Poco a poco el pequeño podrá conseguir un alivio instantáneo de su nerviosismo o preocupaciones. El pequeño no debe dejar que el estrés le afecte de forma negativa. La meditación le enseñará a utilizar diferentes técnicas de respiración apropiadas para calmar su cuerpo. Estás técnicas de ben realizarse bien y de forma regular.

Pero estas técnicas, no sólo le ayudarán a lidiar con el estrés, si no que mejorarán su memoria. El niño, podrá aprender diferentes técnicas que no le resultarán nada complicadas. Otro de los beneficios que el niño obtendrá será la mejora de su atención. Ten en cuenta que la meditación requiere mucha atención por lo que su mente, será capaz de concentrarse y “enfocar” mucho mejor.