La publicidad y los niños
En estos tiempos es frecuente la presencia de la imagen infantil como reclamo publicitario.
Por su especial psicología en los primeros años, el niño acepta como cierto todos los mensajes independientemente de su origen, contenido o intencionalidad, por lo que son indefensos ante tal situación.

Los anunciantes fijan su atención en la imagen infantil debido a diversos motivos:

1) El gasto familiar referido a los hijos ha aumentado, así como la capacidad adquisitiva de los menores.

2) Los más pequeños ejercen mucha influencia en el consumo familiar: alimentación, electrodomésticos, equipos de imagen y sonido, viajes, restaurantes, automóviles, etc.

Existen tres tipos de anuncios si analizamos la relación entre la publicidad y los menores:

– Anuncios con menores. Los niños son protagonistas o coprotagonistas del mensaje publicitario, siendo la presencia del menor fundamental para el desarrollo de la trama narrativa del anuncio. El valor de la inocencia, la belleza o la ingenuidad aportan veracidad al anuncio.

– Anuncios de menores. Aquí éstos son consumidores exclusivos o prevalentes de los productos anunciados como juguetes.

– Anuncios para menores. Los destinatarios son los niños y se busca provocar en ellos una respuesta cognitiva, fáctica, axiológica o emocional.

Si has decidido dar el paso que convertirá a tu niño en un modelo, has de pensar lo primero en el bienestar de tu hijo y no precisamente en la cantidad económica que recibirás por dicha actividad. Si el niño es mayor de cinco años, previamente tendrás que haberle puesto en situación, explicarle con qué tipo de profesionales va a trabajar, cómo debe comportarse y sobre todo animarle a que disfrute de la experiencia. “Él debe sentirse cómodo ante el escenario propio donde se desarrollará el spot publicitario”.

Algunas top models más famosas de la actualidad comenzaron rodando pequeños anuncios y, gracias a la popularidad de los mismos, éstas posteriormente tocaron con sus dedos el éxito.