La siesta, una buena costumbre
Los niños se encuentran en pleno auge de desarrollo físico y mental. De hecho, precisan durante el día de un tiempo de descanso para crecer y reponer fuerzas. Y es aquí cuando entra en juego la importancia de la siesta.

Gracias a la siesta se pueden evitar situaciones de agotamiento, circunstancia que repercute negativamente en el estado de ánimo del menor y les dificulta conciliar el sueño por la noche.

Asimismo, los padres aprovechan el tiempo que sus hijos dedican a la siesta para relajarse, desconectar de la rutina o realizar las tareas domésticas.

A medida que el niño va creciendo incorpora diferentes actividades en su quehacer cotidiano, entonces la hora de la siesta queda relegada a un segundo plano y, en algunos casos, desaparece. Por ello es fundamental comprender que la siesta puede ser muy beneficiosa en un período concreto o que, con el avance de la edad, dicha necesidad por dormir desaparezca.

La observación de los padres es esencial. Se trata de detectar si el niño necesita una siesta o no y existen señales que ponen en alerta. Por ejemplo, si el pequeño rehuye de la siesta, sin embargo unas horas más tarde se pone de mal humor, tiene mucho sueño y se queda dormido antes de la cena, habrá que insistir en que dedique un tiempo específico a la siesta. Por el contrario, habrá que retirar esta sana costumbre de su rutina, si vemos que el niño está muy activo durante la noche y le cuesta conciliar el sueño nocturno.

En la escuela infantil los educadores siempre reservan a los niños un espacio de relax tras la comida con el fin de que disfruten de un sueño placentero. En el caso de los bebés dormir es tan necesario como comer… Y es durante el sueño se segrega la hormona del crecimiento. Por norma general, un niño de un año precisa dormir 10 horas nocturnas y dos siestas diurnas de 2 horas cada una. La misma pauta de noche se continúa con un menor de dos años, pero la siesta ahora es única y tras la comida. A los 3 años la duración de la siesta disminuye, quedándose en una hora u hora y media.