Las amenazas de aborto
Uno de los mayores temores que tienen las mujeres embarazadas es sufrir una amenaza de aborto, algo que además se trata de un trastorno muy habitual. La amenaza de aborto aparece cuando hay sangrado vaginal antes de la semana 20 y en algunas ocasiones deriva en un aborto espontáneo. Si te llega una amenza, lo primordial es que conserves la calma y sigas estrictamente todas las indicaciones que te dé tu médico. Es importante que tengas en cuenta que el 70% de las amenazas no terminan en aborto y el embarazo sigue adelante con éxito.

A continuación te daré toda la información necesaria para que sepas cuándo se te presenta una amenaza de aborto, qué puede causarla, cómo se puede tratar y más detalles. Toma nota:

– Síntomas: El sangrado vaginal es el síntoma más habitual y la sangre puede ser roja, rosada o incluso color café. Acude inmediatamente a tu médico cuando esto suceda, especialmente si es abundante o en coágulos. Además, en alguna ocasión se puede presentar con fuertes dolores de espalda o calambres estomacales.

– Causas: En gran parte de los casos no se sabe exactamente qué ha causado la amenaza, pero entre las causas más habituales están el desarrollo de infecciones, la inflamación del cuello uterino, la presencia de quistes, el embarazo ectópico o alguna complicación con la placenta.

– Diagnóstico: Cuando acudas al médico a causa del sangrado, te hará un examen vaginal para comprobar la forma y el tamaño del útero y ver si hay alguna anormalidad. Si el útero está muy dilatado es que hay amenaza de aborto. Si ya has superado la semana 8 te harán un ultrasonido para monitorear el crecimiento del feto y ver que está bien.

– Tratamiento: Por desgracia no hay un tratamiento que elimine la amenaza, pero sí una serie de medidas que te pueden ayudar a prevenir el sangrado, como puede ser no utilizando tampones, no teniendo relaciones sexuales o reduciendo la actividad diaria en algunos casos hasta el mínimo. En algunos casos te dan progesterona para que los músculos del útero se relajen pero no es lo más usual.

– Prevención: Muchos estudios han demostrado que una atención prenatal temprana y muy completa disminuye el riesgo de aborto espontáneo, pero tienes que tener muy claro que las amenazas no pueden evitarse de ninguna manera y que si tienen que llegar llegarán porque es algo fisiológico y no una causa de algo que hayas hecho mal.