Las temidas pesadillas
Las pesadillas son algo que experimentan todos los niños del mundo. Según se van desarrollando, los pequeños empiezan a tener miedo a diferentes cosas: los monstruos, los armarios, la oscuridad, etc. Es muy común que los niños pidan a sus padres que estén cerca de ellos cuando se van a dormir o que les revisen la habitación de arriba abajo antes de acostarse. Los temores en la vida real, pueden transferirse a sus sueños y es cuando comienzan las pesadillas.

Los niños pueden despertarse repentinamente por la noche y comenzar a llorar o pueden dirigirse directamente a la habitación de sus padres para dormir con ellos. En lugar de dejar que los niños vivan con el temor a sus sueños, los padres deben tomar algunas medidas para detener estos problemas. Para ello, lo primero que se debe hacer es identificar la causa por la que se producen las pesadillas.

Las pesadillas pueden producirse por un sinfín de motivos. El más común es la exposición del niño a imágenes y escenas de miedo en la televisión. El impacto visual de estas imágenes de miedo puede durar mucho tiempo y el niño puede empezar a tener pesadillas. Diferentes investigadores han comentado que cualquier acontecimiento traumático en la vida de un niño puede producirle pesadillas.

Para un niño, cualquier cosa que le haga llorar puede ser traumática y por lo tanto puede empezar a ser recordado en sueños. Si por ejemplo el pequeño ha sido vacunado y ha estado llorando durante todo el proceso, ese recuerdo puede causarle pesadillas. Debes hablar con el pequeño y explicarle la situación para que logre relajarse y consiga no tener pesadillas.