Lograr que los niños cumplan las normas
Los niños son niños, por ello, no se puede esperar que actúen como adultos. Pues bien, en una casa debe haber normas que los peques deben cumplir. Para que así sea, es esencial que los niños tengan claro cuáles son dichas normas. Por ello, puedes optar por escribir en una cartulina, de una forma visual y creativa las seis u ocho normas del día a día. Luego es posible colocar dicha cartulina en una parte de la casa que esté al alcance de todos.

Es esencial que haya pocas normas, sencillamente, porque si son muchas, los niños no las entienden. Pueden ser ideas del tipo: “Antes de comer se coloca la mesa entre todos”. Pero además, conviene precisar que dentro de la organización de las normas, es importante la rutina. Es decir, los peques siempre deben saber qué viene antes y después. Por ello, tienen que bañarse siempre a la misma hora, de lo contrario, sienten estrés ante el desconocimiento. Del mismo modo, también se debe salir al parque a una hora o fija o cenar a una misma hora.

Los niños no sólo deben conocer las normas sino que también deben ser conscientes de las consecuencias de que tiene la falta de rigor a la hora de cumplirlas. Por ejemplo, si un niño no se ha comportado de la forma adecuada un día en el parque, entonces, al día siguiente se quedará sin la salida de la tarde porque así verá que cada acto tiene una consecuencia. Por otra parte, los peques no entienden términos generales como “te has portado bien” o “te has portado mal”. Por ello, hay que concretar y matizar.

Las normas en el hogar siempre son necesarias pero todavía lo son más en el caso de tener muchos niños porque es más difícil lograr la organización y el orden en el día a día.