Madrugar con optimismo para ir al cole
La verdad es que los niños madrugan mucho para ir al colegio, de hecho, madrugan todavía más en las ciudades grandes ya que se debe contar con el tiempo del desplazamiento del hogar hasta el cole. Pues bien, existen niños a los que les cuesta más levantarse nada más sonar el despertador, sencillamente, porque algunos peques necesitan dormir más tiempo.

En este caso, es positivo que se acuesten temprano la noche anterior hasta el punto de que debe de quedar totalmente prohibido ver la televisión por la noche entre semana. Este es un placer que queda limitado al viernes o el sábado. Por otra parte, algunos niños también sufren más al madrugar como consecuencia de la pereza. En este caso, tendrán más pereza todavía en los meses de frío del invierno cuando las bajas temperaturas invitan a quedar bajo el amparo de las mantas.

¿Cómo lograr madrugar con optimismo cada mañana? En primer lugar, es bueno poner el despertador un cuarto de hora antes para que el niño pueda irse despertando poco a poco y no de golpe y con prisas. Para ello, levanta la persiana de su habitación porque la luz natural es muy efectiva.

Por otra parte, también se puede motivar al niño con un buen desayuno para empezar el día y tratarle con mucho cariño ya que en la medida en que se siente especial, también se esfuerza más. Por otra parte, son tantos los días en los que se debe llevar a cabo esta rutina que está claro que habrá mañanas de todo tipo, por ello, mejor no perder la paciencia ya que los niños son muy cambiantes en función de su estado de ánimo. Por ejemplo, si a un niño no le gusta la gimnasia, ese día, tendrá muchas menos ganas de levantarse de la cama para ir al cole. En cambio, a un niño que le encante la misma asignatura, irá encantado.