Motivos por los que el bebé no gatea
En ocasiones, dentro del proceso de crecimiento de un niño se dan muchas cosas por supuesto y se habla en general de las etapas que experimenta cualquier bebé en su camino hacia la autonomía y la independencia. Por ejemplo, la fase de gateo es la etapa previa a los primeros pasos. Se trata de una etapa que implica mucho cuidado y atención por parte de los padres para evitar cualquier peligro. Por ejemplo, cuando los niños empiezan a gatear corren el peligro de llevarse a la boca cualquier cosa que encuentren en el suelo.

Sin embargo, conviene precisar que al igual que unos niños empiezan andar antes que otros, del mismo modo, hay algunos bebés que son especialmente perezosos para gatear. No todos los bebés gatean. El carácter influye más de lo que se piensa en esta cuestión ya que cuando un niño es muy cómodo y no le gusta hacer esfuerzo, seguramente, prefiera dar sus primeros pasos directamente sin la fase previa del gateo.

De forma curiosa también existen otros niños que aprenden a gatear una vez que ya caminan. Por el contrario, algunos niños se eternizan en la fase de gateo porque se sienten cómodos y seguros. De hecho, es habitual que si un niño sufre una caída cuando intenta dar sus primeros pasos, puede que por miedo se estanque y necesite más tiempo de gateo. No conviene preocuparse ya que cada niño tiene su propia evolución y un ritmo diferente.

Sin duda, está claro que gatear es muy positivo para los niños que además de desarrollar su movilidad también se convierten en pequeños exploradores del mundo que les rodea. Es decir, ponen en movimiento todos los sentidos, entre ellos, también el del tacto y la vista. Si tu bebé no gatea puedes consultar todas las dudas con el pediatra.