No existe la familia perfecta
¿Existe la familia perfecta? No, y la verdad es que incluso en caso de que pudiese existir resultaría hasta aburrida. Sencillamente, cada persona tiene sus manías, su modo de ser, sus cambios de humor y su carácter. Por ello, es natural que en la convivencia se produzcan situaciones poco ideales en este sentido. No existe la familia perfecta, sin embargo, son muchas las parejas que se empeñan en mostrar junto a sus hijos una imagen de perfección y de plenitud.

Lo mejor que puedes hacer es optar por la naturalidad, es decir, por entender que la rutina incluye momentos de todo tipo: de alegría, aburrimiento, cansancio, estrés, ílusión… Optar por una familia perfecta implica también entender que el ser humano puede llegar a serlo. Con lo cual, vivir así resulta agotador ya que no te relajas y no te permites cometer un error.

Hoy día, no es fácil llegar a tiempo a todo para cualquier madre o padre de familia que tiene que compatibilizar su trabajo, con el cuidado de la casa y también, con la educación de los niños. En este sentido, y para evitar el estrés, conviene aprender a ser más flexible. Es decir, no te preocupes si tu casa no está perfectamente ordenada o si no pudiste estar todo el tiempo que te hubiese gustado con tus hijos.

Mañana será otro día y podrás hacer las cosas de otra manera. Piensa que a veces, la obsesión por la perfección puede llegar a producirte emociones poco agradables en la rutina diaria como por ejemplo: irritabilidad, rabia, enfado, estrés, miedo… Tienes que aprender a relajarte por tu propio bienestar pero también, por el bien de tus hijos que perciben de forma clara tu estado de ánimo.