No malcriar a tus hijos
Lo primero que debes saber es que no existe un manual para ser padres, es importante querer hacer las cosas bien, pero en ninguna escuela te van a enseñar a criar a tus hijos, eso es algo que dependerá de tus valores. Lo primero que debes evitar es acceder a todas las demandas de los niños. En ocasiones, en vez de ayudarlos, les perjudica. Te damos algunos consejos fundamentales para aprender qué es lo que no debes hacer en la crianza de tus hijos.

Establece límites claros para evitar malos entendidos. Si bien poner límites es una de las tareas más complejas con la que se enfrentan los padres, resulta imprescindible para brindarles un marco de referencia de valores y responsabilidad. No olvides establecer normas claras, evitando así innumerables discusiones. Comprueba que los niños entienden las normas y asegúrate de que están dispuestos a cumplirlas. Por otro lado, ningún extremo es bueno: ni acceder a todos los pedidos, ni prohibirlo todo. Intenta ceder cuando realmente se lo hayan merecido con esfuerzo.

Explica a tus hijos el porqué de esas normas que limitan su conducta. No hay que mantener una actitud autoritaria, ni ser un padre que lo prohíba prácticamente todo. Explica el porqué de cada límite. Es probable que tus hijos se enfaden al principio, pero con el tiempo tendrán comprenderán mejor y aceptar tu decisión.

Algunos padres confunden el dar con el amar. Esto es un error. Los niños demandan constantemente, siempre querrán más. Entiende que detrás de esas peticiones de objetos materiales, reclaman amor, es decir tu presencia como madre o padre. Deja de darle todo lo que te pide y ofrécele tu presencia y cariño, juega con ellos, comparte momentos y paseos.

Ayúdalos a crecer su autonomía. Una forma de “malcriar” es cuando los padres hacen y piensan por sus hijos, no dejando lugar a que el pequeño se manifieste y diga lo que piensa. Procura dejar espacios para que tus hijos tengan la posibilidad de pensar, actuar y asumir la responsabilidad de sus actos. Es bueno que salgan de casa, visiten clubes, amigos, campamentos de verano, casas de familiares, para que puedan comenzar a desenvolverse en sociedad con autonomía.

Recuerda que el amor debe ser lo que te guíe como padre o madre en la educación de tus hijos. Evita pensar que demostrar cariño y mimar a tus hijos es una forma de malcriarlos. No olvides que tú eres su referente emocional y que necesitan de ti para forjar su personalidad de manera saludable.

Es importante que de bien pequeños se les enseñe a participar activamente en las tareas domésticas. Es frecuente encontrar familias en las que la madre o el padre lo hacen absolutamente todo en casa. No debe ser así. De acuerdo con la edad de tus hijos, hazlos que se sientan participes en las tareas del hogar. Los ayudarás a saber desenvolverse cuando marchen del hogar parental.

Si bien ningún padre tiene la intención de malcriar a sus hijos, existen errores frecuentes que podrían llevarte por ese camino. Presta atención a estos consejos, reflexiona y toma conciencia de la importancia de enseñar buenos modales a tus hijos para que se comporten correctamente y aprovechen su vida en plenitud.