Pasos necesarios para vestir al bebé
Los momentos para vestir al bebé tienen que suponer una fuente de placer, tanto para el niño como para los padres.

Te proponemos un plan en tres pasos con el fin de que saques el máximo provecho:

Desnudarle y limpiarle

En primer lugar, se debe preparar todo lo necesario para cambiar al niño. Han de tenerse al alcance de la mano: toallitas limpiadoras, crema para prevenir las irritaciones de la piel, pañales, unas braguitas o un body y un pelele. Después se ha de poner al pequeño encima del cambiador y desnudarle.

– Si se ha hecho pipí. Debes limpiarle, con una toallita, los genitales, las ingles, los pliegues de los muslos y el culito.

– Si se ha hecho caca. Debes cogerle por los tobillos con la mano izquierda y elevarle ligeramente para poder limpiarle el culito con la toallita.

Ponerle el body

Para empezar, debes sentar al niño sobre una pierna, sujetándole con el brazo izquierdo. A continuación, enrolla el body con las manos, ensanchando el escote. Después lo pasas por su cabeza, rápida pero delicadamente. Al pequeño no suele gustarle esta maniobra por lo que se ha de intentar distraerle.

Ponerle las magas es una operación delicada. Para atenuar la incomodidad del niño, se debe sostener su brazo con la mano izquierda e introducir la derecha en el interior de la manga, partiendo de su extremo, hasta que se consiga coger su manita. Luego, hacer entrar su brazo en la manga y desenrollarla. Repetir la misma operación con el otro brazo.

Finalmente el pelele

Todo resulta mucho más fácil si el pelele se abrocha por la espalda. Hay que comenzar vistiendo al niño partiendo de los pies. Se debe enrollar una de las perneras, introducir el pie y desenrollarla. Después, repetir la misma operación con la otra pierna. A continuación, elevar los pies del pequeño, sosteniéndole por los tobillos, y pasar el pelele por debajo de su culito, manteniéndolo bien estirado.

Al llega al punto de los brazos, los padres ya pueden considerarse unos expertos en el cambio. Con el pelele, se debe emplear el mismo método utilizado para poner el body.

Para abrocharle, hay que tumbar al niño sobre un lado y, a continuación, ponerle boca abajo con los brazos abiertos. Ha llegado el momento de abrochar los cierres. Algunas veces, los cierres están colocados delante, encima de la barriga, lo cual hace que no sea necesario dar la vuelta al pequeño.