Pautas para mejorar la concentración infantil
Estudiar es un trabajo que implica, entre otras muchas cosas, concentración. Por ello, es importante tener un entorno adecuado que favorezca en el niño el estudio y la motivación. En este sentido, sería adecuado que cada niño tuviese en su habitación una mesa de estudio amplia colocada justo frente a la ventana para que así pueda tener mucha luz cuando está delante de los libros.

Por otra parte, conviene evitar todas las distracciones, por ello, cuando el niño esté estudiando, mejor que no se ponga música, no tenga a mano el teléfono móvil y no pueda encender el ordenador. Pero además, teniendo en cuenta el silencio que implica estudiar, especialmente, cuando el niño tiene que preparar un examen, es importante entender que se debe hacer un esfuerzo por parte de toda la familia a la hora de mantener el silencio. Es decir, se debe molestar al niño lo menos posible y hacer el menor ruido en casa.

Mejorar la concentración también es una cuestión de hábito. Es decir, en la medida en la que el niño se acostumbra a tener un horario regular de tiempo de estudio, entonces, también disfruta mucho más y se siente mejor consigo mismo. Por otra parte, también conviene ser realista y entender que la pereza aumenta ante el buen tiempo porque las tentaciones de ocio también crecen. Por tanto, ante esa situación, los padres deben intentar ser un poco más flexibles y tener más paciencia.

Ante todo, es necesario valorar el esfuerzo del niño y saber reconocerlo, es decir, no te comportes como si por el hecho de ser su obligación no tuviese ningún mérito porque la verdad es que lo tiene. Por supuesto, para poder rendir bien a nivel educativo también es esencial tener una buena alimentación para retomar fuerzas y respetar los tiempos de descanso.