Premios después de un examen
¿Se debe premiar el esfuerzo de un niño después de un examen? La realidad es que sí, pero eso no significa que los premios deben estar vínculados con un obsequio material. Es decir, el premio después de los nervios de un examen debe implicar simplemente, el hecho de haber tenido un día diferente ya que así, se compensa el esfuerzo emocional que ha tenido que hacer el niño en los días previos a la hora de memorizar y entender los datos.

¿Cómo se puede premiar el esfuerzo de un niño? Con un menú que le guste mucho en la comida o en la cena. Y es que, la alimentación no sólo está vinculada con la nutrición sino también con el placer que produce poder disfrutar de ciertos sabores. Por otro lado, el niño también puede tomarse esa tarde más tiempo libre a la hora de la merienda para jugar, descansar, o simplemente, no hacer nada. La vagancia es un regalo en medio de una agenda tan apretada como la de los niños. Por supuesto, también se puede hacer un plan diferente como ver una película en DVD, ir al parque o dar un paseo por la ciudad en familia.

Otro premio que nunca debe de faltar después de un examen es el cariño de los padres y el reconocimiento del esfuerzo a través de las palabras. Es decir, debes hacer partícipe a tu hijo de tus sentimientos de admiración hacia él y de lo orgulloso que estás. Es evidente que hablamos de premios emocionales después de un examen en el caso de que el niño sea un buen alumno y un buen estudiante que lleva las tareas al día y que se esfuerza.

Los padres no deben exigir a sus hijos un sobresaliente, simplemente, deben esperar que el niño dé lo mejor de sí mismo cada día en el colegio. Es normal, además, que un niño pueda destacar más en unas asignaturas que en otras.