Prevenir la obesidad
La obesidad infantil es un problema muy generalizado hoy en día. Lo principalmente peligroso, es que se convierte en un verdadero riesgo para la salud de los pequeños. Se produce una reducción en la inmunidad y por lo tanto tu hijo se vuelve más susceptible a las enfermedades. Los niños obesos tienden a dirigir su atención en los alimentos, lo que puede hacer que desarrollen problemas emocionales y sociales.

Los pequeños, suelen ser más propensos a ser obesos que los adultos y por lo tanto, corren el riesgo de sufrir de diabetes y enfermedades del corazón mucho antes. Existen diferentes consejos que te pueden ayudar a tratar de reducir las posibilidades de que los pequeños se conviertan en obesos. Algunos pediatras aconsejan a las mamás, amamantar durante más tiempo al bebé y no incluir rápidamente alimentos sólidos en su dieta.

En la primera etapa de su desarrollo, el niño debe combinar alimentos nutritivos, como por ejemplo los bocadillos saludables con juegos que impliquen una gran actividad física. Actividades como ver la televisión deben ser restringidas. Los niños más mayores deben entender la necesidad de una dieta saludable y la necesidad de estar físicamente y mentalmente aptos para el día a día. Hay que darles a conocer los alimentos sanos.

Es vital que se les involucre en actividades físicas y juegos. Si de todas formas, el niño llega a ser obeso, los padres deben brindarle el apoyo que necesite y sensibilizarse con las preocupaciones del niño acerca de su apariencia y las relaciones sociales. Se debe animar al niño y no criticarlo.