Problemas para empezar a hablar
Uno de los momentos más felices que viven los padres – sobre todo los primerizos – es cuando su hijo comienza a hablar. Suele ocurrir entre los diez y los doce meses, pero no existe una edad determinada para ello, ya que se trata de un proceso natural que cada pequeño ser humano desarrolla en un momento diferente.

Algunos comienzan a hablar antes incluso de los diez meses, generalmente los que tienen hermanos o viven rodeados de otros niños mayores que ellos, ya que los críos que saben hablar siempre fomentan el habla de los bebés porque sienten la necesidad de comunicarse y de jugar con ellos.

También hay otros niños que no dicen su primera palabra hasta pasados los doce meses, lo cual no es preocupante siempre y cuando no sobrepase los 16 meses sin haber emitido siquiera un solo sonido para intentar transmitir algo. El límite para decir al menos alguna palabra como “agua” o “pis” está establecido por los expertos en 20 meses y a los 24 meses ya consideran que cualquier bebé debe saber pronunciar como mínimo dos palabras que conformen una frase, como por ejemplo “mamá, agua”.

Aunque todo progenitor debe aceptar que cada bebé tiene su ritmo debemos procurar estimular su habla, sobre todo si notamos que no emite sonidos y, en caso de que cumplidos los 20 meses su niño no haya pronunciado ni una sola palabra, deben acudir a un especialista porque puede tener algún problema neurológico o auditivo.

El primer caso es difícil de diagnosticar por un padre, pero el segundo puede advertirse si, a pesar de que procuramos fomentar su comunicación verbal – intentando que repita palabras cortas y de fácil pronunciación o mostrando nuestra alegría cuando dice algo, por poner un par de ejemplos – el niño parece no entendernos, o necesita mirarnos fijamente a la cara o a los labios para comprendernos.