Qué hacer cuando el bebé tiene mamitis
A nivel coloquial, hablamos de mamitis o papitis cuando el niño tiene una preferencia extrema por estar con uno de sus progenitores. Con frecuencia, muchos niños tienen una dependencia total hacia la madre hasta el punto, de que el padre puede llegar a sufrir mucho al sentirse excluido por esta cuestión. Lo mejor es actuar con naturalidad y entender que se trata de un periodo puntual de la vida. De hecho, las preferencias del niño cambian con frecuencia, por ello, en cualquier momento puede dar un giro y dedicar la mayor parte de su tiempo a estar con papá.

Tanto la madre como el padre deben implicarse por igual en el cuidado y educación del bebé. Esta norma teórica no siempre es fácil de poner en práctica puesto que en este punto también interfieren los horarios laborales de cada uno. Por ello, incluso quien tenga peor trabajo y peor horario de los dos debe dedicar gran parte de su tiempo libre para estar con los niños.

En casa conviene que el niño se dé cuenta de que tanto el padre como la madre colaboran en su cuidado. Por ejemplo, mientras mamá hace la cena puede ser papá quien se encargue de bañar al niño. Además, estas labores cotidianas pueden ser alternas, es decir, no siempre tiene por qué realizarlas la misma persona. Ya que de hecho, una de las razones por las que el niño puede tener mamitis o papitis es por eso, porque el niño asocia de forma directa la realización de determinada actividad, por ejemplo, leer un cuento, con aquella persona que está presente en ese instante, ya sea la madre o el padre.

Los niños deben hacer el esfuerzo de relacionarse con total normalidad también con otros niños ya que aquellos que tienen una dependencia excesiva de su mamá o de su papá quieren estar siempre cerca porque sienten protección. El sensación de independencia es necesaria en el proceso de crecimiento.