Qué hacer cuando el niño se muerde las uñas
Existen manías que son realmente molestas y una de ellas es la que tienen algunos niños y también algunos adultos: la de morderse las uñas constantemente. Se trata de una manía que en cierto modo, se vuelve adictiva ya que parece totalmente incontrolable para aquellos que la sufren. La realidad es que no, es decir, se puede poner remedio. En primer lugar, lo que conviene tener en cuenta es que este comportamiento es un efecto de alguna situación en concreto a nivel interior.

Por ejemplo, muchos niños que son muy nerviosos tienden a morderse las uñas con frecuencia. En ese caso, no servirá de nada que los padres le riñan y le digan que eso no está bien ya que con esa actitud sólo se aumenta la sensación de malestar y de ansiedad en el niño. Es decir, a veces, nuestros actos externos son un reflejo de nuestro yo interno.

Conviene afrontar este hábito con cierta relatividad, es decir, teniendo paciencia y hablando con el niño sobre los efectos positivos que tendría sobre él mismo corregir este hábito. Y también, hablar con el niño para saber cómo se siente. La motivación es una de las técnicas más importantes cuando hablamos de educación. De forma totalmente equivocada estamos acostumbrados a corregir a las personas cuando hacen algo mal, sin embargo, no decimos con tanta facilidad que alguien ha hecho algo bien.

Por ello, cuando el niño logre no morderse las uñas a lo largo del día debes hacerle partícipe de tu alegría por este esfuerzo. Por el contrario, tampoco hay que hacer un drama cuando no pueda evitar esta tentación por irracional que pueda resultar. Es mejor evitar la utilización de productos sobre las uñas y apostar por la naturalidad y por la paciencia como la mejor medicina en la formación y en la educación.