Qué hacer cuando los hermanos se llevan mal
Está claro que el universo infantil tiene poco o nada que ver con el adulto. Sin embargo, a veces, también existen paralelismos y es que, al igual que existen casos de hermanos enfrentados en la madurez, también pueden existir casos de niños pequeños que no se llevan bien a pesar de ser hermanos. Son diferentes, pelean constantemente, y disfrutan poco o nada al estar juntos.

En este caso, conviene tener en cuenta que en la infancia también intervienen algunas emociones como la envidia o los celos. Es decir, el hermano mayor se puede sentir desplazado al nacer el pequeño, especialmente, cuando existen varios años de diferencia entre ambos. Por el contrario, suele ser habitual que los niños que sólo se llevan un año o dos, se lleven muy bien y disfruten estando juntos.

Por ello, también es bueno relativizar y ser conscientes de que se trata de un conflicto propio de la edad que seguramente, se resolverá antes de tiempo con el paso de los años. Además, los hermanos no tienen por qué ser necesariamente amigos ya que se trata de un vínculo diferente. Al igual que una madre no debe de ser amiga de sus hijos.

Ante un conflicto de este tipo es importante que los padres eviten posicionarse a favor de uno o de otro. Es decir, se trata de una situación en la que los dos hermanos tienen parte de responsabilidad y deben hacer un esfuerzo por modificar ciertos hábitos de conducta. Nunca deben permitirse los insultos ni las faltas de respeto y en caso de observar actitudes de este tipo es esencial pensar en el castigo adecuado.