Qué hacer durante el reposo en el embarazo
Ayer te comentaba los motivos por los que debes guardar reposo en el embarazo y qué tipo de reposos hay. Hoy me centraré en comentarte qué cosas puedes hacer durante ese tiempo, ya que hay casos en los que te pasas prácticamente los 9 meses en casa y se puede hacer muy pesado. Sigue estos consejos para saber qué hacer si guardas reposo en el embarazo:

– Vigila la dieta ya que la falta de movilidad hace que sea mucho más fácil subir de peso y tener problemas de estreñimiento. Lo más recomendable es que lleves una alimentación muy variada, ligera y equilibrada, cuidando mucho la fibra, las frutas y las verduras. Visita el artículo que hice hace unos días sobre la alimentación en el embarazo.

– Aunque tengas que estar siempre o casi siempre acostada, cambia mucho de postura para buscar la comodidad y prevenir trombos al estar siempre igual. Lo mejor es que el mayor tiempo lo pases acostada de lado y el menor posible boca arriba ya que el peso del útero aplasta la vena cava.

– Si tienes que guardar reposo absoluto y no puedes levantarte de la cama, no te agobies. Busca cosas que puedas hacer como leer, ver películas o series que no sueles tener tiempo para ellas, escribir, jugar a videojuegos, hacer ganchillo, costura, papiroflexia… hay muchas actividades que son perfectas para pasar todo ese tiempo. Ten en cuenta que lo importante es que el bebé esté perfectamente, así que tranquila porque merece la pena.

– En cuanto el médico te recomiende el reposo te dará una baja laboral para que la entregues en tu empresa. Es como una baja por enfermedad normal y todo ese tiempo cobrarás el 75% del sueldo, aunque hay empresas que tienen convenios en los que figura que cobrarás el 100% igualmente. Si simplemente te recomienda trabajar menos, llévale el justificante médico a tus jefes y solicita una reducción de jornada o un cambio de puesto de trabajo a otro en el que tengas menos actividad o más relajada.

– Por último, es también muy recomendable que recibas visitas en casa ya que así el tiempo se pasará más rápido. No es necesario que tengas gente todo el día en casa porque eso también te agobiará, pero sí puedes dedicar, por ejemplo, dos tardes a la semana a las visitas.