Razones por las que se produce el estrés infantil
Muchas veces, los adultos nos dejamos arrastrar por situaciones de tensión y ansiedad ante la presión que surge de la competitividad laboral y también, por la dificultad de conciliar el éxito en el trabajo con el éxito en el hogar. De hecho, el elevado número de divorcios muestra que para muchas parejas es una utopía permanecer casadas toda la vida. Ante este panorama, sería positivo que los niños pudiesen vivir ajenos a estas circunstancias, es decir, pudiesen disfrutar de su infancia como niños.

Pero en cambio, los expertos empiezan a informar con frecuencia de la existencia de estrés infantil. En algunas ocasiones, este tipo de situación se produce porque el niño se siente sobreexigido, es decir, tal vez siente que debe sacar las mejores notas, no sólo acude a clase sino que también asiste a diferentes actividades extraescolares, sin tener prácticamente tiempo para jugar. Los juegos forman parte del desarrollo infantil a nivel emocional.

El deporte es una buena actividad para combatir el estrés no sólo en la infancia sino en cualquier otra época del año. De hecho, algunos deportes fomentan el trabajo en equipo, el compañerismo, la empatía… Eso sí, dentro del deporte, un niño también puede sentir una enorme presión interior al querer destacar y llegar por encima de los demás. No hay nada mejor que aprender a disfrutar con aquello que se está haciendo más allá de los resultados.

En ocasiones, los padres cometen el error de poner expectativas propias en su hijos, es decir, de que sus hijos cumplan objetivos que ellos no pudieron realizar en su infancia. Esta actitud muestra un error profundo puesto que cada persona es diferente. Para evitar el estrés es conveniente motivar a los niños mediante el elogio cuando han obtenido un resultado positivo. Además, los peques debe disfrutar de tiempo de descanso en su día a día.