Rebelde adolescencia
La adolescencia implica cambios físicos y emocionales para los propios adolescentes y también cambios en la organización y relaciones familiares. Se ha dejado de ser un niño y todavía quedan años por delante para llegar a ser adulto.

Los padres tendrán que hacer frente a una nueva etapa en la vida de su hijo. Los adultos afrontan los retos con un sentido mucho más desarrollado sobre quiénes son, cuáles son los valores importantes, qué desean y cómo lo conseguirán. Pero no pueden (ni deben intentar) trasladar este sentido (logrado después de muchos años de aprendizaje personal y profesional) a los hijos. Por mucho que se esté más preparado para ello, no es conveniente imponer el modo de hacer las cosas o arreglar situaciones difíciles.

Los adolescentes no sólo tienen que aprender la respuesta correcta a una situación dada, sino que tienen que comprender el valor de esa respuesta y esto es algo que a veces solo se aprende a través de la experiencia.

Existe una larga lista de actitudes rebeldes localizadas en adolescentes: desacuerdo, oposición, sublevación de distintas formas (gritando, reclamando, murmurando) y hasta violencia física. Para que las circunstancias sean propicias se requiere que tales manifestaciones desorbitadas se produzcan en un ambiente de cordialidad y tono humano.

Según algunos expertos hay cuatro tipos de rebeldía:

1. Rebeldía regresiva. Nace del miedo a actuar y se traduce en una conducta de encogimiento, de reclusión en sí mismo, en el que el adolescente adopta una postura de protesta muda y pasiva contra todo.

2. Rebeldía agresiva. Es propia del débil, de quien no pudiendo soportar las dificultades que se presentan en la vida diaria intenta aliviar su problema haciendo sufrir a los demás.

3. Rebeldía transgresiva. Consiste en ir contra las normas de la sociedad, bien por egoísmo y utilidad propia, bien por el simple placer de no observarlas.

4. Rebeldía progresiva. Signo del que sabe comprender la realidad, pero no soporta las consecuencias de la injusticia, el que trata de mejorar las reglas y no transgredirlas.