Retrasos en el parto
Cuando te quedas embarazada siempre te dicen la fecha estimada del parto, pero lo cierto es que únicamente un 5% de los bebés nacen en esa fecha estimada, así que un 95% se adelanta o se retrasa. Hoy me centraré en el caso de retrasos en el parto, algo que cuando sucede siempre llegan los nervios, especialmente por las ganas de tener al bebé aquí cuanto antes y porque el agotamiento físico es cada vez mayor. Lo importante es que conserves la calma ya que si todavía no ha nacido es porque no está preparado para ello.

A continuación de doy unos cuantos detalles para que entiendas por qué se retrasa el parto y puedas llevarlo con mucha más tranquilidad. Toma nota:

– Ten bien claro que la fecha de parto es estimada y se calcula sumándole un par de semanas a la fecha de tu última regla pero no siempre tiene que coincidir con el momento de la fecundación.

– También hay casos en los que, aunque hayan pasado las 40 semanas el bebé puede no estar preparado para salir ya que cada uno se desarrolla de diferente manera. Además, si no está colocado correctamente hay que esperar a que se coloque, salvo que haya algún tipo de riesgo que entonces lo provocarían.

– La placenta tiene también una vida limitada y es quien indica al bebé que tiene que salir ya que no se siente tan a gusto allí y se da cuenta de que tiene que salir. Cuando salgas de cuentas te harán varios controles para comprobar que no hay ningún riesgo y que sigue estando bien.

Si estás impaciente por dar a luz y ya se ha cumplido tu fecha, hay pequeños trucos que pueden ayudarte a que lleguen las contracciones, como tener un orgasmo, beber chocolate caliente, tomar alguna cucharada de aceite de ricino o alguna comida picante, aunque contrólate. No se recomienda que una vez que salgas de cuentas tomes pescado azul ya que puede desequilibrar la producción de hormonas que se necesitan para iniciar el parto, mientras que en el resto del embarazo es indispensable tomarlo.