Sobrinos pequeños
Tus sobrinos pequeños son motivo de grandes alegrías y de encuentros inolvidables. Desde que tu hermana decidió tener críos, todo gira en torno a las dos criaturas más extraordinarias de la familia.

Eres una tía llena de ternura que ha visto crecer a sus sobrinos, los has tenido junto a ti cuando eres pequeñitos, los has dado de comer, has jugado con ellos y sobre todo les has brindado tu verdadero amor.

Cada uno de los retoños, hijos de tu hermana, tiene una personalidad diferente. El más mayor es revoltoso, impulsivo y le encanta jugar todo el tiempo. En cambio, el más pequeño aunque presenta un marcado temperamento, en apariencia es muy tranquilo, sosegado y se pasa las horas eternas observándolo todo.

Conoces a fondo los gustos de tus sobrinos, por ello no dudas en ofrecerles de vez en cuando obsequios cuando se portan bien. Ante todo te encanta disfrutar en la naturaleza con ellos, entretenidos en actividades al aire libre cuando se aproxima la primavera.

Todavía no tienes hijos propios pero tu mayor deseo es que si algún día te conviertes en mamá, tus hijos y los de tu hermana sean buenos primos, estrechen sus lazos de primos entregados. Y todos juntos forméis una excelente familia.

Sabes que juguetes, ropa y accesorios varios, pertenecientes a tus sobrinos, pasarán a manos de tus niños (el día que los tengas)… Nada más bonito que ver cómo “esa pequeña dote” será utilizada con cariño por tus bebés.

Nada más reconfortante para ti creer firmemente en la posibilidad de que cuando tus sobrinos sean mayores se conviertan en hombres o mujeres seguros de sí mismos, con sus trabajos, estudios y vidas encaminadas. Además, ellos saben de sobra que ante cualquier dificultad que pueda presentarse siempre contarán con el apoyo de su tía.