Sorprender a niños que tienen de todo
Hoy día, los más pequeños de la casa han crecido en la cultura de la abundancia y del tener, es decir, resulta muy difícil poder sorprender a un niño que recibe regalos con frecuencia. Sin embargo, la realidad es que la sorpresa es una de las cualidades más bonitas en relación con la felicidad. Es decir, merece la pena potenciar esta cualidad que es propia de los niños para que aprendan a valorar aquello que tienen pero también, para que aprendan a hacer uso de su propia creatividad a la hora de vivir.

Hoy día, los niños tienen de todo. Tienen tantas cosas que en medio de tal abundancia ni siquiera lo valoran. Por ello, conviene empezar a cambiar este hábito para que los peques disfruten sus propios juguetes. Para empezar, sería bueno que puedas concienciar al niño sobre la importancia de compartir aquello que tiene. Por tanto, va siendo hora de repartir y de organizar en una caja todas aquellas cosas que no utiliza. Seguro que lo podéis dar a otro miembro de la familia.

En muchas ocasiones, los niños también pasan mucho tiempo en casa de los abuelos, por tanto, resultaría de gran comodidad que el peque pudiera tener allí sus propios juguetes. Del mismo modo, merece la pena ir más allá de lo material y que el peque pueda cultivar otros valores más espirituales como, por ejemplo, el cuidado de la naturaleza y la contemplación de la belleza de un paisaje.

En general, este tipo de valores se adquieren por aprendizaje y por imitación, es decir, en función de lo que el niño ve en los padres. En lógico que la cultura del tener afecte a los niños cuando también implica a los adultos pero nunca es tarde para cambiar de estilo de vida.