Técnicas de ahorro infantil
Sin duda, el ahorro es un valor importante que debe adquirirse desde la más tierna infancia. Sin embargo, un padre también debe entender que a los niños les cuesta mucho más guardar aquello que tienen porque se dejan seducir por todo lo que ven en los escaparates, por los dulces y las golosinas. Son niños, al fin y al cabo que se centran en lo inmediato y no prestan tanta atención al después.

Pues bien, por ello, teniendo en cuenta que a los niños les cuesta mucho más ahorrar, los padres deberán hacer un esfuerzo especial por motivar a los peques, es decir, por darles razones para cuidar su economía. En este sentido, una forma de hacerlo es a través del ejemplo. Los niños aprenden por imitación a realizar aquello que ven en sus padres. Del mismo modo, si el niño tiene una ilusión especial por tener un regalo puedes motivarle para que vaya ahorrando poco a poco y cuando tenga todo el dinero se lo podrá comprar.

Dependiendo del regalo podéis hacer un pacto. Es decir, tú puedes ayudarle con la mitad del dinero y él puede poner la otra mitad. De este modo, también sentirá que se está comportando como un adulto y que es capaz de asumir responsabilidades ya que el ahorro implica un compromiso.

Para enseñar a ahorrar a un niño es importante hacerle pensar. Es decir, antes de comprar un juguete nuevo podemos preguntarle si lo necesita de verdad. Después de escuchar su respuesta, podemos recordarle todas las cosas que tiene en casa y que ni siquiera utiliza. Los niños pueden tener una paga semanal pero evidentemente, esta paga debe de ser una cantidad pequeña. El exceso de dinero no es bueno en la infancia ni es bueno que los peques se acostumbren a tener de todo.