Ventajas e inconvenientes de ser hijo único
La realidad es que aunque el número de hijos que cada pareja tiene de media se ha reducido en los últimos años, también es verdad que la mayoría de las parejas optan por tener al menos dos hijos porque muchos padres temen que su hijo se pueda sentir solo en algún momento. Sin embargo, existen muchos casos de hijos únicos. Esta situación, como todas, tiene sus ventajas e inconvenientes.

En el plano de las ventajas podríamos enumerar infinitas opciones y es que, el niño tiene el cien por cien del cariño de sus padres, recibe todas las atenciones y mimos, incluso, es el centro de la familia. Por otra parte, tampoco tiene que hacer el esfuerzo de compartir sus juguetes con sus hermanos y tiene una habitación para él solo desde la más tierna infancia.

Sin embargo, ser hijo único también puede convertirse en una desventaja teniendo en cuenta que muchos niños confiesan en algún momento que hubiesen deseado tener hermanos. Los cumpleaños son más divertidos en el seno de una familia numerosa, por ejemplo, al igual que sucede en otras fechas clave como las vacaciones de Navidad o de verano. El niño puede establecer lazos de amistad con su hermano, lo que no implica, evidentemente, que todo sea ideal puesto que también son habituales las diferencias y las discusiones.

En el caso de las familias numerosas, los hermanos mayores aprenden muy pronto a cuidar y a proteger a sus hermanos pequeños. Por otra parte, también aprenden a organizarse mejor en la elaboración de las tareas. Y dejan de lado el materialismo puesto que es habitual que cualquier hermano pequeño utilice la ropa que deja pequeña su hermano mayor. En definitiva, ser hijo único tiene sus ventajas e inconvenientes, al igual que las tiene crecer junto a otros hermanos. ¿Qué opción prefieres tú?